lunes, 20 de enero de 2014

Propósitos año nuevo

Después de leer Los 8 errores de la lista de propósitos de 2014 publicada en el Huffington Post, me he animado a hacer la mía propia cumpliendo el primer consejo: no empezarlos el día uno dejarlos para cuando vuelva la rutina, o lo que es lo mismo, el segundo cuatrimestre.




Pero muchísimo más. Esto puede sonar a obligación, pero nada más lejos de la realidad. Me encanta leer, me fascina y hay tropecientos libros que quiero deborar, pero soy una persona poco constante y que se distrae con mucha facilidad y, además, está internet, maldigo al que lo creó, el tiempo que yo pierdo con ese pequeño satanás y jamás recuperaré... bien, reconocido el problema el siguiente paso es tratarlo.







Con esto no quiere decir que me vaya a poner las denominadas "series de culto" una detrás de otra, no estoy tan desequilibrada aún. Tengo la manía o vicio o costumbre de rever series -pero lo hago con todo releo los libros, reveo las películas, hasta aquí bien el problema viene cuando repito otras cosas- y eso quita tiempo de ver las a día de hoy las 30 series pendientes en Series.ly, así que este año voy a tratar de ver solo series nuevas.
P.D. Las chicas Gilmore quedan fuera de toda norma, propósito o promesa que impida disfrutarlas.




El problema es el siguiente: Si yo tengo clase a las nueve ¿donde está la lógica de dormirme sobre las 4 a.m. y despertarme a las 8.30 a.m. si necesito casi una hora y media para arreglarme, desayunar y llegar a clase?



Grito en la distancia: Topicazoooooo
Mis hábitos son terribles, mi dejadez ha llegado a unos puntos extremos y cuando se llega al fondo no se puede más que subir, dicen, mi máximo ejercicio son las escaleras de mi casa y las de la facultad y puedo pasarme semanas sin ver una verdura o una pieza de fruta, si a esto le sumamos que mi médico se va a quedar sin saliva de repetirme que si no me empiezo a cuidar ya las cosas se van a poner feas y que mi tiroides es más vaga que yo, el único resultado es ponerse las pilas pero ya.
P.D. Quiero y necesito manifestar lo muy hasta el otoño que me tiene el término healthy life, a ver que nos entendamos todos aquí, eso no es más que vida sana en inglés, por si alguien no se había dado cuenta y se cree que es algo novedoso y tengo que llegar yo para aclararselo. El tema es que cuando se hablaba de vida sana todo el mundo seguía tumbado en el sofá comiendo insanamente, pero, de repente, a alguien se le ocurre llamarle healthy life y perdemos el culo por ir todo el día al gimnasio y comer acelgas. Esto es culpa de instagram.





O por lo menos tener menos pensamientos negativos, pero para no quedar de exagerada voy a ilustrar cuan negativa puedo ser debo confesar que cada vez que me pasa algo bueno ya me voy preparando para cuando venga lo malo que según mi cabeza me toca para equilibrar la balanza. 
Soy una persona atormentada y traumatizada, pero, en fin, todos los genios lo son ¿no?


En general creo que mis propósitos solo reflejan mis ganas de tener mejor calidad de vida no solo de salud física, también mental.



miércoles, 8 de enero de 2014

Recuerdos de libros y tazas de café

Después de meses dándole las mil y una vueltas por fin me he animado y un nuevo blog ha nacido.

Recuerdos de libros y tazas de café es un blog, como el nombre indica, de libros, pero no solamente de reseñas o desafíos, si no de todas las cosas que me hacen sentir o todos los recuerdos que me evocan como cuando me compré Harry Potter y la piedra filosofal hace 15 años, historias que aunque podrían tener cabida aquí me apetece tenerlas todas juntas en un mismo lugar.

El pobrecito mío está todavía en obras, pero como el ansia viva me puede y los retos de libros se me amontonan estoy empezando ya a escribir cosas, además de que tenía algunas reseñas a medio hacer y ahora estoy muy motivada a terminarlas y esperar a tener la foto ideal de portada pues es algo que puedo ir haciendo a lo largo del mes.

De todas maneras esto no quiere decir que yo me vaya a desentender de mi primogénito -bueno, no es mi primogenito igual es el tercer blog, pero a los otros los sacrifiqué por el bien de mi reputación, juventud divino tesoro- yo pienso mucho y si de vez en cuando no voy descargando mi cerebro me podría explotar, vease como el pensadero de Dumbledore.

Y todo esto en plenos exámenes, genia.

Pínchame que te llevo