lunes, 25 de marzo de 2013

¿Qué superpoder te gustaría tener?

No es una pregunta fácil de responder, es demasiado amplio el repertorio de poderes: Volar, telequinesis, superfuerza, invisibilidad,... Pero tras estar devanando mis sesos planteando las mil y una opciones que podrían presentárseme con tal o cual poder, el ganador es: Lectura de mentes -ser invisible estuvo luchando duramente por el primer puesto, colarse en cualquier lugar sin ser visto es muy tentador, pero vi La liga de los hombres extraordinarios y es un poco rollo si lo tienes que ser siempre-.

Jean Grey/Fenix


Todo el mundo se pregunta por qué esta elección -vale, nadie se lo pregunta, pero me apetece hablar del tema- y no se limita solamente a leer la mente en presente de la persona que tenga cerca, si no algo así como un narrador omnisciente, aquel que conoce sus pensamientos, sentimientos e, incluso, su pasado. Esto por un lado me sería increíblemente útil: adivinar, de alguien con quien discuto o está notablemente incomoda en mi presencia -amemos los eufemismos- , todo lo que está pensando de mi, todo lo que se me escapa, incluso, si yo hice algo en el pasado que le hirió, pero de lo que yo no tengo constancia. Por otro lado hay un gran inconveniente: a veces lo que las personas piensan de ti no es agradable, pero peor es saber que tu has herido a alguien y ni siquiera fuiste consciente de ello.

Hay varias personas que serían las primeras que rastrearía con mi mente para descubrir todo lo que tiene su cabecita sobre mi o que acciones tienen que ver conmigo- Sí, soy así de egocentrica. Me inventaría una excusa más elaborada, pero para qué, tengo la perfecta gracias a mi nacimiento: soy Leo.

lunes, 18 de marzo de 2013

Unas series se van...

Aunque seguidores y productores se nieguen a ello, toda serie debe tener su final. En mi opinión, eso debe suceder justo antes de que todo el mundo opine que ya no hay por donde cogerla -vease 90210: la nueva generación, a TheCW gracias, por fin cancelada- y, sobre todo, antes de que la mitad (o más) de sus seguidores comiencen a odiarla.

A pesar de estos pensamientos, sufro como nadie con los finales. Cada vez que hay uno entro en una espiral dramática de llanto y sensación de vacío, seguida de la repetición total o parcial del capítulo final alternada con vídeos en youtube de todas las temporadas.

Las tres series que me abandonaron el año anterior producen en mi una nostalgia peculiar. Esto es debido a que fueron el comienzo de mi actual obsesión por ver todas las series que se emiten, en aquel momento veía como mucho una y o las que emitían en la televisión, lo que me obligaba a un horario y, lo que es peor, esperar meses a que las doblasen y que alguna de las, por aquel entonces cinco, cadenas  -que tampoco es tanto tiempo, pero con el TDT se nos ha olvidado- la emitiese.

Let's go!

La última en dejarme fue Gossip Girl, la cual también fue la última en llegar a la pantalla, en 2007 y a mi corazón... no, mentira, pero pegaba tanto. A mi corazón llego poco después de acabar la primera temporada en el verano de 2008 de la mano de, la archiconocida en este blog, Patricia -prometo que tengo más amigos, uno o dos e, incluso, alguno de ellos no es imaginario... pero ese es otro tema-.



Gossip Girl llego en Noviembre de 2007 como la representación televisiva de una serie de novelas sobre adolescentes ricos del Upper East Side de NY, todos ellos atormentados por una bloggera escondida tras el nick Gossip Girl que revelaba todos sus secretos y los ponía a caldo. La primera temporada, en mi más sincera y humilde opinión, es apasionante, intrigante y muy entretenida, una pena que a partir de la tercera los bandazos que empezaron a dar los guionistas les sirviese para perder a la mitad de la audiencia. Aun con esa falta de sentido consiguió mantenerse en parrilla tres temporadas más, seis en total, contando la última con sólo 10 episodios -la cosa no daba para más señores y lo digo con todo el dolor de mi alma- y terminando en Diciembre, coincidiendo con el parón de Navidades y la mitad de mis exámenes, dicho sea de paso.

Yo y cuatro masoquistas más aguantamos el tirón y la seguimos viendo capítulo a capítulo, aunque sólo fuese por la ahora si, ahora no relación entre Blair y Chuck, pues si algo ha conseguido enganchar al público fue esa historia de amor dolorosa, pasional, tierna,... No hay palabras.
#areyousure #limoscene #yai


Fue en Mayo cuando Mujeres Desesperadas llegó a su fin con un capítulo doble y muchas emociones en parte debidas a ALERTA SPOILERS la prematura muerte de Mike -llantos, lloreras, desconsuelo, rabietas- en capítulos anteriores FIN DE SPOILERS.



Aunque la serie comenzó en 2004, por aquel entonces yo dependía de la televisión ordinaria -osea, ni siquiera cable, parabólica,... no sé si había más formatos- así que tuve que esperar a que TVE la emitiese para conocerla y, a pesar de mis 15 años, me enganché a aquel grupo de mujeres de clase media-alta y a los misterios que pululaban de casa en casa de Wisteria Lane. La TVE la dejó de emitir y yo comencé a descargarla y, después, a verla online siguiendo el calendario estadounidense en su quinta temporada -con previo maratón-.

Ninguna temporada me sobró, ni me aburrió y cuando se anunció  que la octava temporada sería la última lo entendí por un lado, pero por otro algo se encogió dentro de mí. Los últimos veinte minutos de esa serie fueron absolutamente trágicos con hipo y sollozos -y casi deshidratación-.


One Tree Hill fue una de esas series a las que me enganché por haber visto, accidentalmente, un capítulo en La2, aunque ya conocía su existencia -nadie se imagina por quien-.


Nació en 2003 narrando la historia de dos chicos totalmente opuestos que comparten padre en un pequeño pueblo llamado Tree Hill. Cuando yo la descubrí en 2008 devoré las cuatro primeros temporadas, que yo creía únicas y terminadas y en las que había sucedido de todo: bodas adolescentes, asesinatos fraternales, secuestros, tríos amorosos, mucho baloncesto, mucha música,...  Al parecer, por los bajos niveles de audiencia -no sé por qué oscura razón ya que las cuatro temporadas me parecen sublimes- se pensó en cancelarla y por eso la cuarta temporada tiene un final cerrado, pero también una subida en los niveles de audiencia que les regaló la continuidad. Remontaron y disfrutamos de dos temporadas más con un salto temporal de cuatro años y medio y volvimos a tener otro final, menos cerrado, y el abandono de dos personajes principales. Así a todo, consiguió mantenerse tres temporadas más , mientras yo suplicaba que acabase aquella locura en la que se estaba convirtiendo, pero "se derramarán más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no escuchas": en Abril llegaba a su fin en un capítulo que me gusta denominar un regalo para los fans, que tuve el placer de ver en compañía de mi compañera de obsesión. Sólo se puede decir de ese día: llantos desconsolados desde el minuto uno hasta varios minutos después del final.
#inundandocasapatri #dramatime


En fin, todo lo bueno se acaba, aunque si alguien echa especialmente de menos Gossip Girl siempre puede disfrutar de la nueva versión, ambientada en México, Gossip Girl: Acapulco -tiemblo sólo de pensarlo-.

lunes, 11 de marzo de 2013

Vulnerable


Siempre me ha parecido curiosa la fuerza del ser humano. Como en situaciones límite consigue mantenerse firme, no dejarse llevar por el miedo, superar todos los obstáculos y soportar cualquier circunstancia. Sin embargo, cuando el peligro ha desaparecido, cuando se supone que eres libre de no estar alerta, ni de tener que luchar constantemente, cada fibra de tu cuerpo libera toda esa tensión contenida y sientes correr por tus nervios ríos de sentimientos, incluso a veces irreconocibles. 
Toda la fortaleza es ahora vulnerabilidad.



P.D. Vuelvo a mis textos depresivos, quizás sean más yo.