viernes, 25 de enero de 2013

Reseña 50 sombras más oscuras





Título: Cincuenta sombras más oscuras
Autora: E. L. James
Título original: Fifty sades darker
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Páginas: 592


Sinopsis: Anastasia Stele se refugia en la mundanza a Seattle y su nuevo trabajo como ayudante de editor para intentar superar el vacío tras romper con Christian Grey. Sin embargo, la intensa atracción mutua les vuelve a llevar a querer intentarlo de nuevo en una relación mucho más profunda emocionalmente en la que tendrán que lidiar con el pasado de Christian, no sólo con sus cincuenta sombras, también con algunas personas que no entienden la relación que nace entre ellos. 


Aplaudo desde aquí a mi yo del pasado que decidió comprarse la trilogía junta, en lugar de ir uno por uno. Esto hizo que el vacío existencial que siento cuando termino un libro se viese mermado por tener su secuela a escasos dos metros -vamos que yo estaba sentada junto a la cama y el libro en el escritorio- y así poder seguir la historia después de la pequeña angustia que me dejó el final de Cincuenta sombras de Grey.

En mi linea de comenzar con lo malo debo decir que, aunque este libro tiene mejoras en cuanto a la redacción, sigue manteniendo los mismos errores que el primero: 
  • El comienzo es forzado, le sigue costando comenzar la historia. Tengo la sensación de que quiere hacer el mejor principio de la historia literaria y se queda en el comienzo de una redacción de colegio y no debería ser así.
  • Aunque la redacción es fluida y fácil de leer sigue repitiendo secuencias que se hacen pesadas.
  • Siguen entre nosotros la diosa interior y la conciencia ¿por qué lo hace? me resultan tan exasperantes como en el primer libro, quizás algo más.
Mis reticencias en cuanto a los libros como se puede ver son solo de estilo, pues la historia me tiene cautivada hasta limites inimaginables. 

En esta segunda parte de la historia aparecen nuevos personajes y ganan importancia otros como la familia Grey al completo. He de decir que, aunque me bastaría con Christian y Ana, agradezco la aparición de más personas en la trama pues le dan más contexto a la historia y ayudan a comprender los orígenes de Christian y de donde vienen sus cincuenta sombras. A esto ayuda la conversación en el baile de máscaras con Carrick, padre de Christian y la consulta con Finn, su psiquiatra.

Este libro sirve sobre todo para conocer más a Christian. Siempre he defendido que es un personaje muy bien construido y con un fondo realmente interesante y en Cincuenta sombras más oscuras se puede llegar a entender el porque de esa personalidad extremadamente controladora y a sentir ternura por toda la historia que le rodea.  Y para ver una Ana más madura, con decisiones propias y sopesando los sucesos que se le presentan.

Por otro lado, la historia empieza a decantarse más por el romance. Ya sabíamos que Ana estaba profundamente enamorada de Christian probablemente desde que cayó de bruces en el suelo de su oficina, pero es ahora Grey el que empieza a demostrar sus sentimientos por la señorita Steele, aunque a su manera. 

Como, por supuesto, no todo iba a ser perfecto se introducen elementos de intriga en dos vertientes: la loca exsumisa de Christian y el nuevo y acosador jefe de Anastasia. Dos historias que solamente harán unir más a los dos protagonistas a la vez que elevar sus niveles de celos por las nubes, además de aumentar el sentimiento ultraprotector de Christian.  Me pareció algo excesivo introducir las dos historias casi a la vez, suelo estar acostumbrada a que en cada libro se libre una batalla, pero están muy bien introducidos y aunque pienso que la historia de Leila está un pelín atropellada, nos permite conocer más a Grey.

Hay varios momentos del libro que me hicieron conectar aún más con él. Uno de los más bonitos fue la pedida de mano oficial, aunque me encantó la pedida espontanea, pero soy una chica tradicional a la que le gustan las flores y que haya un anillo. Por otro lado, me sentí realizada cuando Ana le tira la copa encima a Mrs. Robinson y cuando la madre de Christian la echa de su casa. Pero, sin duda, el momento más especial fue cuando Christian dijo por primera vez a Ana que la quería -sí, me puse a llorar ¿nadie se lo esperaba?-.

En resumen, permanece mi idilio con esta trilogía porque la aprecio por lo que es y la recomiendo a todo el mundo que quiera olvidarse un poco de todo con una lectura ligera algo distinta a las que suelen circular donde los amantes practicamente no se tocan. Sinceramente, el sexo a todas horas lo hacen más verosímil.

miércoles, 16 de enero de 2013

Reseña 50 sombras de Grey





Título: Cincuenta sombras de Grey
Autora: E. L. James
Título original: Fifty sades of Grey
Encuadernación: Tapa blanda con solapas
Páginas: 544

Sinopsis: Cuando la estudiante de literatura Anastasia Steele cae, literalmente. a los pies del guapo, rico y joven empresario Christian Grey al irle a realizar una entrevista, solo quiere terminar y olvidar todo. Sin embargo, el paso de los días sólo incrementa el deseo por él. Un deseo que parece ser correspondido, aunque la propia Ana sea incapaz de creerlo, y que la llevará a poner a prueba cuán lejos puede llegar para satisfacer las cincuenta sombras del señor Grey.


No sé porque cuando digo que me estoy leyendo este libro tengo la sensación de explicar el por qué. No es la primera vez que me sucede tal cosa, pero vamos a resumir con que me han bombardeado lo suficiente como para que yo también quisiera saber por qué tanto revuelo con él -versión resumidísima de las cosas y de lo más educada, podría haber dicho "Por qué me da la gana"... ups-.
Compré este libro junto a sus secuelas en un pac monísimo y notablemente más barato de lo que hubiese sido comprármelos por separado. La única diferencia es que los libros de esta edición son un poco más pequeños, algo que las asas de mi bolso agradecen y mis hombros también.

Cincuenta sombras de Grey es el primer libro de E. L. James que, tengo entendido, es ejecutiva de televisión. No es que este sea un ámbito muy cercano a la literatura -ahora mismo me imagino al lector llevándose las manos a la cabeza y exclamando ¡Como puede llamar literatura a esta paparrucha! y yo le pregunto ¿Qué es literatura? Punto para Ana, aunque bueno si nos ponemos picajosos yo tampoco lo considero literatura- por lo que no vamos a ser muy malos con la buena mujer que según lo que ella dice ha plasmado su crisis de los cuarenta en su ópera prima.
Este libro nació como un fanfic de Crepúsculo -y se nota- saliendo a la luz por primera vez en estos típicos foros que nacen con ese fin. Personalmente no estoy muy al día con el tema fanfic, no entiendo la motivación de crearlos pero claro para gustos colores. Pero Cincuenta sombras, aunque sigue la estela de novela romántica, se decanta más por un estilo más erótico introduciendo prácticas de BDSM.

Los personajes son un claro reflejo de Crepúsculo:
Anastasia Steele (Bella). La primera característica que se nos manifiesta es su increible torpeza y lo poco consciente que es de su belleza, mientras todos los hombres con los que se cruza (hijo del jefe, su mejor amigo José, ...) están prendados de ella. Estudia literatura inglesa y está a punto de licenciarse. Es muy inexperta en temas amorosos y sexuales.
Christian Grey (Edward). Su actitud denota más edad de la que tiene y se le presenta como un Adonis obseso del control que ha amasado una gran fortuna en los negocios como empresario en distintos campos. Fue adoptado muy pequeño y tuvo una infancia muy traumática por la que tiene un lado muy oscuro.

Además de ellos otros personajes recuerdan a Crepúsculo como José (Jacob), Kate (Rosalie), Mia (Alice), Elliot (Emmet), Carrick y Grace (Carlise y Esme),...

"Nos proponemos complacer, Ana" - Christian Grey
He adorado esta frase debo admitir. Cincuenta sombras de Grey y yo hemos tenido una relación obsesiva y atrayente, no podíamos vivir el uno sin el otro y, sin embargo, aún hay cosas que no me gustan de él y por las que lo estamparía contra una pared para volver a recogerlo y disfrutarlo. Basicamente lo mismo que haría con Christian Grey. Pero sí, he sido complacida señor Grey.

No soy una experta en la materia, para eso me quedan unos 2 años -porque a optimista nadie me gana y porque me lo creo el que seré una experta-, pero vamos a hacerlo lo mejor que sepamos. Después de este aviso para navegantes procedamos a despellejar la obra en cuestión:
  • Tengo que decir que si me hubiese dejado llevar por la redacción de los primeros capítulos el libro habría salido volando por la ventana. Se nota la inexperiencia y se nota que le está costando empezar la historia. La idea es que el lector no note este proceso, pues lo que nos tendría que llegar es el trabajo final después de igual muchísimos intentos.
  • Recuerdo leer en mis apuntes de la carrera que la repetición, tanto de palabras como de estructuras, hacen el texto aburrido, pesado y pobre. Quien haya leído el libro sabe de que hablo.
  • El personaje de Ana me exaspera. ¿A qué vienen la diosa y la conciencia saliendo de detrás del sofá o mirando por encima de sus gafas de media luna? La bipolaridad, en este caso tripolaridad se trata. Y por qué nos fustiga con tantos "Uau", no sé como será en versión original pero cada vez que lo leo es como un chirrido fuerte en mis oídos. Por cierto, cero opinión en este libro tiene la chica, que sí guapa, que te has quedado anonadada con el Dios griego, pero hija mía reacciona. Hasta el final del libro no tiene decisión propia y ya para eso haberse callado.
A pesar de todo esto yo ya sabía más o menos que no me iba a encontrar con un Vargas Llosa y voy a lo que me interesa realmente de un libro: la historia. En definitiva es la razón por la que se lee el libro, así que cuando leí que era una historia de sadomasoquismo que estaba enganchando a todo el mundo pues ahí que me lance yo.
Nota: He leído en algunas reseñas frases como "el sadomasoquimo es asqueroso" "no entiendo como en el siglo en el que estamos una mujer se convierte en sumisa". Me resulta gracioso que la gente se compre libros a sabiendas que su temática no les gusta, me hace plantearme cual es su motivación pero no llego a ninguna conclusión lógica. Lo más gracioso es cuando se compran también las secuelas ¿qué hay más masoquista que eso?
Voy a decir una obviedad: El sexo vende. Partiendo de esta base es muy lógico que este libro lidere la listas de más vendidos, pero si esto lo unimos a que no es sexo convencional, si no que es BDSM pues le da ese toque más original y nos lanzamos todos a ello.

Debo decir que, a mi parecer, vender este libro por una historia con sexo sadomasoquista es una exageración. Es un libro explícito en cuanto a las escenas de sexo que están descritas exhaustivamente  sin embargo, son bastante suaves en cuanto a sado. Aún no he decido si esto me gusta o no: Por un lado, no cumple las expectativas que se exponen y por otro, casi mejor porque no soy yo mucho de sado del fuerte. Además no esperaba que me pareciese tan bonita la historia de amor que va naciendo en torno a los dos personajes principales que me ha atraído profundamente.

Admito haberme enamorado profundamente del personaje de Christian Grey. Considero que está maravillosamente construido y es muy interesante. Solamente él hace que te enganches a la historia, no por lo increiblemente apuesto que lo describen, si no por la curiosidad de conocer el por qué de esas cincuenta sombras.

El resumen de esta parrafada vendría a ser que me ha gustado mucho el libro y lo recomiendo si lo que se busca es una historia ligera, que engancha con mucha facilidad y si tienes tiempo, pues Grey te lo quita todo -no comía, no dormía, no hacía nada que me impidiese seguir leyendo-.


Me callo ya, no sin antes lanzar una súplica desde aquí a los directores de casting de la inminente película. Por favor, señores directores de casting, no pongáis de protagonistas a actores que están hasta en la sopa o que acaban de terminar una saga o tienen una serie de mucho éxito en la actualidad, solamente os cargaríais la película. Si mi humilde opinión os sirve de algo me decanto por ese sector de personas que han propuesto a Matt Bomer y Alexis Bledel. Gracias.

Son tan moninos juntos como separados.
PD: Navegando por la red en busca de información sobre la futura película encontré un blog en el que te daban las recomendaciones para revivir la pasión al estilo Grey, me reí tanto que creo que debo compartirlo. Dale al clic.

jueves, 10 de enero de 2013

Desafío 12 meses, 12 libros

Desde el blog De tinta en vena llega el "ultimate challenge" -spanglish ese recurso tan tentador-. Este reto es lo que cualquier lector ávido y ansioso necesita.

Hecho real 1: Llegas a casa de tu amiga Patricia -si tú, lector, no tienes una amiga llamada Patricia nos conformamos con Marías, Carmenes, Lucías, etc. pero debes saber que no es lo mismo, el riesgo lo corres tú- y como cualquier otro día te pones a ver sus libros, que los tienes más que vistos, por inspirarte o por ir planteandote una nueva lectura y te llevas uno a tu casa. Cuando el libro llega a tu casa lo pones en la librería por no tenerlo por el medio y como no es el momento, tienes otras lecturas y, además, la confianza da asco y sabes que a tu amiga no le va a importar, el libro se queda cogiendo polvo más de unos meses, menos de un lustro. Cosas que pasan.

Hecho real 2: Estás en clase de Literatura estudiando a todos esos autores tan talentosos de los distintos siglos y movimientos, con esas obras tan fantasticas que te las quieres leer todas. Llegas a casa de tu abuela y descubres entre los libros de tu madre cuando era joven un par de titulos interesantes que justo sonaron en aquella clase tan interesante "Maravilloso, ya no los tengo que comprar, me los llevo y los leo en vacaciones" y se repite el mismo proceso del hecho real 1: a la estantería y olvidados.


Y aquí es donde entra el reto 12 meses, 12 libros que nos insta a sacar de la estantería del olvido a obras con polvo de por lo menos un año -y esa es una capa bastante gruesa, imagina el que tiene 4 años- que se han ido quedando muertas de aburrimientos sin leer. Las bases se pueden leer en el mismo blog y constan de leer las obras y reseñarlas, así que cuando lea cada una de la siguientes obras las iré enlazando con su correspondiente reseña, por que si las hago aquí con lo que me enrollo yo como las persianas esto quedaría más largo que un día sin pan, un verano sin playa, una vida sin amor,...

Photobucket

2. 1984, George Orwell
3. Ana Karenina, Leon Tolstoi
4. Rebeca, Daphne du Maurier
5. Un día perfecto, Melania G. Mazzucco.
6. El cuento numero trece, Diane Setterfield
7. La elegancia del erizo, Muriel Barbery
8. Hamlet, William Shakespeare 
9. Madame Bovary, Gustave Flaubert
10. Orgullo y prejuicio, Jane Austen 
11. Cita sin anestesia, Lisa Cach
12. Sueño de una noche de verano, William Shakespeare

martes, 8 de enero de 2013

Desafío 50x365

A la tercera va la vencida.
Los refranes deben respetarse, por eso tengo la palpitación de que este año conseguiré terminar el desafío que el blog En libro abierto nos propone desde hace ya algún tiempo y en el que yo siempre me quedo antes de la mitad (2011, 2012).


PROGRESO:
  1. 50 sombras de Grey, E. L. James
  2. 50 sombras más oscuras, E. L. James
  3. El sí de las niñas, Leandro Fernández de Moratín
  4. 50 sombras liberadas, E. L. James
  5. El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrence
  6. Las ventajas de ser un marginado, Stephen Chbosky
  7. El burlador de Sevilla, atribuída a Tirso de Molina
  8. La estrella más brillante, Marian Keyes
  9. Don Juan, Molière
  10. Don Juan Tenorio, José Zorrilla
  11. Don Juan, Azorín
  12. El cuento número trece, Diane Setterfield
  13. El matadero, Echevarría
  14. Mejor Manolo, Elvira lindo
  15. 1984, George Orwell
  16. Por fin en casa, Julia Llewellyn
  17. La casa veneciana, Mary Nickson
  18. Un hogar al que volver, Mary Nickson
  19. Y por eso rompimos, Daniel Handler
  20. Cambio en tres, Carlos Casares

lunes, 7 de enero de 2013

Bienvenido 2013 ¿nueva página en blanco?

Siempre he pensado que esa idea, casi romántica, de que el año nuevo nos regala a todos una página nueva que llenar y borra todo lo sucedido el anterior o por lo menos da la oportunidad de olvidarlo, es una idea demasiado inocente.

Se me puede llamar escéptica, aunque yo diría más bien realista y a mi parecer eso es un defecto, es como perder la ilusión. Sin embargo, es tentador pensar que es tan fácil volver a empezar, que cada campanada es una nueva oportunidad y que si a estas las acompasan las doce uvas, incluso, la suerte estará de tu lado.

El 2012 no ha sido un buen año -creo que para nadie: crisis, paro, desahucios, tristeza general,...-, pero hasta los peores años tienen enseñanzas para quien sepa verlas y, sobre todo, aprovecharlas. No es que yo sea una eminencia en aprovechar enseñanzas y mucho menos oportunidades, por lo que si yo he aprendido algo del año que ha pasado, cualquiera puede hacerlo:

  1. He redescubierto que me gusta estudiar y me entretengo haciéndolo,  solamente tengo que luchar con mi extrema vagancia para ponerme delante de los apuntes.
  2. Me he dado cuenta de que la motivación se encuentra en los lugares menos pensados: desde el más infinito aburrimiento de un domingo hasta la dolorosa maldad de las personas que no te esperas. Hay que cogerla, abrazarla y cuidarla para mantenerla.
  3. Cuando me lo propongo con la suficiente fuerza, aunque sea por un día, puedo intentar superar mis miedos. Sigo pasándolo mal conduciendo y las alturas y yo no seremos amigas nunca, pero el Puente de Rande no es tan largo como pensaba.
  4. He comprendido que con 23 años la persona que más me tiene que querer soy yo misma y que -modestia aparte, está sobrevalorada- soy una persona maravillosa, con defectos y virtudes, pero hay gente que no puede o no sabe apreciarlo.
  5. He aprendido que la gente es buena o mala y cuando te cruzas con gente de la segunda categoría es mejor percatarse de ello lo antes posible y alejarse como alma que lleva el diablo.
Como soy bastante menos realista de lo que puedo parecer en los párrafos anteriores y me encantan las tradiciones, suelo plantearme cada año una serie de propósitos que no cumplo casi nunca, vamos por lo menos la gran mayoría -a eso también lo podríamos llamar tradición- y no se puede dejar pasar la ocasión de que pasado un año vuelva a leer esto y tenga otra razón para reírme de mi misma:
  1. Leer mucho más que en 2012: 16 libros es nada en comparación con los 27 del año anterior,
  2. Pasar muchas menos horas delante del ordenador: que si series, facebook, más series, twitter, tumblr, engancharse a series...
  3. Comer más equilibradamente: no hablo de dieta ni de matarme al hambre, simplemente tener una relación más estrecha con las frutas y verduras.
  4. Llevar al día las clases: JA -conciencia cállate no la vayamos a tener-. DI NO A LA PROCASTINACIÓN. 
  5. Sonreír.
No sé si el 2013 será una nueva página en la historia de mi vida o más de los mismo, de momento las únicas páginas en blanco esperando ser escritas son las de mi nueva Moleskine -tenía que decirlo, sí-, aunque extrañaré la de 2012 con todos los dibujitos y recuerdos que en ella se guardaron.