domingo, 20 de mayo de 2012

Mi primer... CALCETÍN

He vuelto a probar el punto -yo fui criada en ganchillo, les hacía unas mantas de lo más monas a mis muñecas-, la idea principal era hacer un jersey, pero puesto que mi madre se puso a hacer uno -casualmente al mismo tiempo que lo iba a hacer yo- y con la lana con la que lo iba a hacer, tuve que buscar alternativas. Así que mientras deshacía un jersey y creaba una bola gigante -podría haber hecho varios ovillos, sí, pero no hubiese sido tan gracioso- me plantee la idea de hacer unos calcetines.

El problema de los calcetines, viene a ser, que hay que hacerlos con varias agujas -en mi casa se hacen con cinco- y tenía una experiencia pasada, no muy buena -horrible, malísima, peor de los peores- en que conseguí montar los puntos en las cuatro agujas, pero cuando llegó el momento de empezar a tejer en redondo, me entró el pánico y cual patata caliente -sí, yo veía el Gran Prix-  se lo pasé a mi madre y me alejé lentamente.

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Esta vez estaba decidida, era un duelo entre las agujas y yo, y esta vez no pensaba retirarme tan pronto, así que me armé de valor y monté los puntos, llegando a la parte que antaño tan difícil me había resultado, pero sacudí el terror y como si lo hubiese hecho toda la vida seguí tejiendo -como filosofía de vida, es maravillosa-. Punto elástico doble al principio, punto derecho, tejer el empeine, reducir puntos, coger puntos, reducir puntos otra vez, tejer derecho otra vez, cerrar calcetín, rematar -por rematar usaremos el símil de los chorizos, que es mejor no fijarse en el proceso mejor en el resultado-. Si es que tejer es como la vida, a veces tejes al derecho, a veces al revés, en ocasiones te toca reducir y si te equivocas pues tratas de deshacer o de enmendar.


Después de varios días -esto se sabe cuando y como se empieza, pero no cuando y como se acaba- acabé mi calcetín. La alegría que te entra cuando lo ves acabado, es tan grande, que yo no sé lo que es tener hijos pero debe ser en menor medida algo así, es algo que tu has hecho y que es monísimo y pequeñito, yo lo veo hasta adorable.

La única pega, es que pasado este momento de absoluta dicha, recuerdas que los calcetines se usan a pares y como tengo la gran suerte de tener dos pies, todavía tengo que hacerle al gemelo, que espero sea idéntico.

2 comentarios:

  1. Confío en que te salga diferente el par, si no no tendría gracia :)

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  2. ¡Qué chulo te quedó! Pero con 5 agujas... me parece todo un reto! :)

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