martes, 30 de agosto de 2011

La historia de Neville

La madre de Neville, en camisón, se acercaba caminando lentamente por el pasillo. [...] Tal vez no quisiera decir nada, o quizás fuera incapaz de hablar, pero le hizo unas tímidas señas a Neville y le tendió algo con la mano.
- ¿Otra vez? - dijo la señora Longbottom con un deje de hastío - Muy bien Alice, muy bien... Neville, cógelo, ¿quieres? - Pero Neville ya había estirado el brazo, y su madre le puso en la mano un envoltorio de Droobles, el mejor chicle para hacer globos -. Muy bonito, querida. - añadió la abuela de Neville con una voz falsamente alegre, y dio unas palmadas en el hombro a su nuera.
Sin embargo, Neville dijo en voz baja:
- Gracias, mamá.
Su madre se alejó tambaleándose por el pasillo y tarareando algo. [...]
- Bueno, será mejor que volvamos - dijo la señora Longbottom con un suspiro, y se puso unos largos guantes verdes. - Ha sido un placer conoceros. Neville, tira ese envoltorio a la papelera, tu madre ya debe haberte dado suficientespara empapelar tu dormitorio.
Pero cuando se marchaban, Harry vió que Neville se metía el envoltorio del chicle en el bolsillo.


Quien no encuentre este momento uno de los más tiernos que ha podido leer es que o no tiene sentimientos o no ha empatizado ni un poquito con la historia de Neville.

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