sábado, 12 de marzo de 2011

Ayer fue uno de esos días extraños en los que te quedas dormido y todo lo tienes que hacer en menos tiempo y no eres capaz de hacerte la raya del ojo y te quedas dormida en clase. Te enteras de algo muy triste que te duele más porque no te afecta a ti directamente si no a una de las personas que más quieres y maldices la distancia y corres y vas en tren e intentas decir algo, pero las palabras se pierden porque no hay ninguna frase que sirva y te levantas, te sientas, sonries para que sepan que estás ahí y vuelves a coger un tren y cuando te das cuenta se ha pasado el día y te sientes cansada y te recriminas que podías haber hecho más, pero al final cierras los ojos y te duermes.

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