miércoles, 2 de febrero de 2011

Me llamo Ana y soy adicta a los libros.

Ayer fui al lugar más divertido de Santiago, Follas Vellas. Pero no el grande que está en Rosalía, si no el otro, que es pequeñito y parece que está escondido, además de que hay un señor con pelo largo y blanco con cara de bonachón, en una ocasión le escuche criticando las nuevas tecnologías y defendiendo a la memoria como al mejor ordenador del mundo.

Adoro perderme allí el tiempo que sea necesario buscando y rebuscando libros entre sus estanterías esperando encontrarme algo nuevo cada vez que voy y siempre sucede así, siempre hay una historia esperando por mi para que la encuentre. la compre, la lleve a casa, me la lea y me enamore perdidamente de ella.

Ayer fui por razones diferentes. Razones de tipo filológico, los libros están caros y la mía es una carrera con muchos libros que leer, así que corrí hacia allí antes de que los compren antes que yo y como no podía decepcionarme conseguí cuatro libros a un precio razonable. En ese momento debería haberme acercado al mostrador entregar esos cuatro libros pagarlos e irme a mi casa, pero no, no lo hice y seguí mirando, sólo por mirar no tenía ninguna intención y entonces leí de pasada Nicholas Sparks y supliqué que fuese uno de los que ya tengo pero no, era El rescate así que no tuve más remedio que llevármelo ya que me he prometido a mi misma leerme todos los libros de este autor y comprados únicamente en rastros si lo hubiese dejado no lo habría la próxima vez que fuese por allí. Después de esto pasé por las estanterías donde no suelo encontrar nada (o también llamadas "zona segura"), pero claro debía de ser mi día de la suerte o el día de la suerte de la caja registradora, porque cuando pasé por allí estaban ¡casi todos los libros de Marian Keyes, así que entré en un estado de locura transitoria y comencé a hacer cuentas en mi cabeza de todo lo que llevaba gastado y me daba para un libro más. Elegí Rachel se va de viaje ya que mi amiga Any me lo había recomendado fervientemente y ya por fin me dirigí al mostrador, pero cuando fuí a pagar resulta que había echo la cuenta mal y me daba para un libro más y obviamente me lancé hacia los libros de Marian Keyes a coger Sushi para principiantes y finalmente me fui para casa.

Ya en casa, cuando paso el furor de los libros me di cuenta que estoy en numeros rojos a día 2 de Febrero así que lo admito: Hola, soy Ana y tengo un real problema de adicción con los libros, pero en fin... podría ser peor. Me auto convenzo a mi misma de que son como perritos abandonados en la perrera yo los adopto y les doy mi amor.

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