miércoles, 16 de febrero de 2011

Insomnio o síndrome de la fase del sueño retrasada.

Desde pequeña siempre he creído que tengo insomnio ya que me cuesta horrores dormir e incluso paso noches en vela, lo que no es nada interesante a la mañana siguiente. Sin embargo, he descubierto algo que quizás se ajuste más a lo que a mi me pasa y este es el "Síndrome de la fase del sueño retrasada".

Soy bastante hipocondríaca por lo tanto cualquier enfermedad que descubro la busco en wikipedia y me leo los síntomas a ver si sufro alguno y la verdad es que con este síndrome hago pleno:

1. Dormir y despertarse a horas no apropiadas a las deseadas.
2. Dormir a la misma hora todos los días.
3. Poca o ninguna dificultad de mantener el sueño una vez dormido.
4. Extrema dificultad de despertarse a la hora deseada por la mañana.
5. Una incapacidad relativamente grande o absoluta para cambiar la fase de sueño a horas más tempranas, forzando el dormir y despertar a horas más convencionales.

Esto me lleva a reflexionar sobre varias cosas, la primera es que quizás me he equivocado varias veces en el pasado con mis auto-diagnósticos y la otra es ¿por qué a mi todo lo malo? Con lo maravilloso que sería acostarme a las 10 p.m. y despertarme ocho horas más tarde después de un sueño reparador y así tener el día entero para hacer todas las cosas que una persona adulta debe hacer. Además, no dormir bien engorda, porque si despierto se tiene hambre apróximadamente cada tres horas (o por lo menos se debe comer cada ese tiempo), si estás despierto durante la noche te entra el hambre y precisamente de una manzana no, que además tiene el mismo efecto que un café (dicen...).

En fín, que aquí me encuentro, a las 4.18 a.m. sin dormir reflexionando sobre el insomnio y con ganas de dormir pero sin pizca de sueño lo que es bastante irónico y sobre todo irritante.

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