jueves, 17 de febrero de 2011

Capuccino más macaron.


Hace tiempo que me moría de ganas de probar esos glamurosos pastelitos franceses llamados "macarons", pero mi obsesión llegó a limites insospechados cuando vi el capitulo octavo de la cuarta temporada de Gossip Girl donde Blair se da un empacho de ellos para ayudarla a no caer en la tentación de Chuck, pero yo no vivo en París lo que me limita bastante encontrarlos, pero gracias a al blog de una chica que estudia en Santiago como yo "Chic and chocolate" los he encontrado y ayer pude disfrutar de un segundo de felicidad absoluta que se acabó a la vez que el macaron terminó, no veo el momento de volver a comprar más y disfrutar de ese momento dulce acompañado de un buen capuccino, eso es la felicidad y lo demás anuncios del corte inglés.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Insomnio o síndrome de la fase del sueño retrasada.

Desde pequeña siempre he creído que tengo insomnio ya que me cuesta horrores dormir e incluso paso noches en vela, lo que no es nada interesante a la mañana siguiente. Sin embargo, he descubierto algo que quizás se ajuste más a lo que a mi me pasa y este es el "Síndrome de la fase del sueño retrasada".

Soy bastante hipocondríaca por lo tanto cualquier enfermedad que descubro la busco en wikipedia y me leo los síntomas a ver si sufro alguno y la verdad es que con este síndrome hago pleno:

1. Dormir y despertarse a horas no apropiadas a las deseadas.
2. Dormir a la misma hora todos los días.
3. Poca o ninguna dificultad de mantener el sueño una vez dormido.
4. Extrema dificultad de despertarse a la hora deseada por la mañana.
5. Una incapacidad relativamente grande o absoluta para cambiar la fase de sueño a horas más tempranas, forzando el dormir y despertar a horas más convencionales.

Esto me lleva a reflexionar sobre varias cosas, la primera es que quizás me he equivocado varias veces en el pasado con mis auto-diagnósticos y la otra es ¿por qué a mi todo lo malo? Con lo maravilloso que sería acostarme a las 10 p.m. y despertarme ocho horas más tarde después de un sueño reparador y así tener el día entero para hacer todas las cosas que una persona adulta debe hacer. Además, no dormir bien engorda, porque si despierto se tiene hambre apróximadamente cada tres horas (o por lo menos se debe comer cada ese tiempo), si estás despierto durante la noche te entra el hambre y precisamente de una manzana no, que además tiene el mismo efecto que un café (dicen...).

En fín, que aquí me encuentro, a las 4.18 a.m. sin dormir reflexionando sobre el insomnio y con ganas de dormir pero sin pizca de sueño lo que es bastante irónico y sobre todo irritante.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Me llamo Ana y soy adicta a los libros.

Ayer fui al lugar más divertido de Santiago, Follas Vellas. Pero no el grande que está en Rosalía, si no el otro, que es pequeñito y parece que está escondido, además de que hay un señor con pelo largo y blanco con cara de bonachón, en una ocasión le escuche criticando las nuevas tecnologías y defendiendo a la memoria como al mejor ordenador del mundo.

Adoro perderme allí el tiempo que sea necesario buscando y rebuscando libros entre sus estanterías esperando encontrarme algo nuevo cada vez que voy y siempre sucede así, siempre hay una historia esperando por mi para que la encuentre. la compre, la lleve a casa, me la lea y me enamore perdidamente de ella.

Ayer fui por razones diferentes. Razones de tipo filológico, los libros están caros y la mía es una carrera con muchos libros que leer, así que corrí hacia allí antes de que los compren antes que yo y como no podía decepcionarme conseguí cuatro libros a un precio razonable. En ese momento debería haberme acercado al mostrador entregar esos cuatro libros pagarlos e irme a mi casa, pero no, no lo hice y seguí mirando, sólo por mirar no tenía ninguna intención y entonces leí de pasada Nicholas Sparks y supliqué que fuese uno de los que ya tengo pero no, era El rescate así que no tuve más remedio que llevármelo ya que me he prometido a mi misma leerme todos los libros de este autor y comprados únicamente en rastros si lo hubiese dejado no lo habría la próxima vez que fuese por allí. Después de esto pasé por las estanterías donde no suelo encontrar nada (o también llamadas "zona segura"), pero claro debía de ser mi día de la suerte o el día de la suerte de la caja registradora, porque cuando pasé por allí estaban ¡casi todos los libros de Marian Keyes, así que entré en un estado de locura transitoria y comencé a hacer cuentas en mi cabeza de todo lo que llevaba gastado y me daba para un libro más. Elegí Rachel se va de viaje ya que mi amiga Any me lo había recomendado fervientemente y ya por fin me dirigí al mostrador, pero cuando fuí a pagar resulta que había echo la cuenta mal y me daba para un libro más y obviamente me lancé hacia los libros de Marian Keyes a coger Sushi para principiantes y finalmente me fui para casa.

Ya en casa, cuando paso el furor de los libros me di cuenta que estoy en numeros rojos a día 2 de Febrero así que lo admito: Hola, soy Ana y tengo un real problema de adicción con los libros, pero en fin... podría ser peor. Me auto convenzo a mi misma de que son como perritos abandonados en la perrera yo los adopto y les doy mi amor.

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