domingo, 24 de enero de 2010

Continuando...

Seguir una linea recta parece fácil, pero nada es fácil o sencillo, todo requiere decisiones fáciles o deficiles de tomar.

Las decisiones siempre conllevan consecuencias, las cuales podrían provocar diferentes sentimientos a tu alrededor: alegría, dolor, tristeza, esperanza, sorpresa, rencor, amor,...

¿Qué hacer cuando las consecuencias son negativas? ¿Quién sufre esas consecuencias?

Si las sufren los demás puedes pedir disculpas, puedes arreglar lo dañado o no hacer nada.

Si las sufres tú puedes dejarlas de lado o quizás aprender de ellas, aprender del dolor o de la tristeza.

Según la Real Academia de la Lengua Española, aprender es adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia. Devo estar de acuerdo, pero sólo lo estoy a medias. El estudio te enseña cosas, conceptos, historia, realidades,... pero la experiencia te enseña de verdad.

Yo vivo por y para esas experiencias. Para que me pasen cosas, para llorar, para reir, para amar y ser amada o para no ser correspondida. Esas experiencias son las que me hacen sentir viva y que algún día cuando tenga muchos años y mi vida ya no sea para mi quiero poder sonreir recordando esas experiencias, esa mezcla de sentimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario